Guillermo Ríos / El Sol de MéxicoCiudad de México.- La Policía Federal Preventiva (PFP) logró asegurar del 1 de enero al 5 de noviembre de 2008, tres mil 132 armas; 569 mil 196 explosivos; seis mil 575 cargadores; 18 lanzagranadas, 814 ojivas, 16 silenciadores, 35 cañones y 134 mil 368 cohetes. Además, incautó dos mil 620 kilogramos de explosivos.Lo anterior forma parte de un informe del subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP, Javier del Real Magallanes, en respuesta a un punto de acuerdo de la Cámara de Diputados relativo a que las secretarías de Hacienda y la Procuraduría General de la República (PGR) informaran sobre las acciones, planes o programas que se llevan a cabo para la retención de armas de fuego que son portadas de manera ilegal.El informe puntualizó que se han puesto en marcha 13 operaciones conjuntas en las que participaron las secretarías de Seguridad Pública, de la Defensa Nacional, Marina y la PGR, en coordinación con autoridades locales.Destacó que el diseño de la estrategia obedece a combatir frontalmente los delitos de mayor efecto social, como el narcomenudeo, robo en sus diversas modalidades, secuestro, extorsión y tráfico de armas de fuego.Los operativos se llevan a cabo en Aguascalientes, Cancún, Chiapas-Tabasco-Campeche, Chihuahua, Culiacán-Navolato, Guerrero, La Laguna (Matamoros, Saltillo-San Pedro de las Colonias-Torreón, Coahuila y Gómez Palacio-Lerdo, Durango), Michoacán, Monterrey, San Luis Potosí, Tamaulipas y carretera México-Veracruz.Al presentar el punto de acuerdo, el diputado Irineo Mendoza Mendoza, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), destacó que cada día ingresan al territorio nacional dos mil armas ilegales por medio de las aduanas y que los focos rojos están ubicados en la frontera norte, particularmente en Nogales, Sonora; San Isidro, Baja California; Matamoros y Nuevo Laredo, Tamaulipas.Refirió que la PGR, hasta el mes de abril, tenía localizados 12 mil centros de venta y distribución de armas en la franja fronteriza, dentro de territorio estadunidense, y que en la administración del expresidente Vicente Fox entraron cuatro millones 380 mil armas de fuego, de las cuales sólo ocho mil 88 fueron decomisadas.Distintas dependencias de Estados Unidos han reconocido, indicó, la magnitud del tráfico ilegal de armas de fuego, como es el caso de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y explosivos del Gobierno estadunidense, quien reconoció que el 60 por ciento de las armas ilegales que circulan en México proviene de Estados Unidos.
Armas, armas, armas
Se aseguraron en total 103 armas largas e igual número de armas cortas, de acuerdo con un informe entregado a Milenio a través de Transparencia.Del total de armas largas 76 son metralletas.
Entre estas armas incautadas destacan fusiles de asalto AK-47 conocidos como cuernos de chivo, subametralladoras Uzi calibre 0.9, fusiles R-15, Galil calibre 7.62 x 51 y hasta un mortero C370 que usan en la guerra.
También se aseguraron rifles con mira telescópica hasta escopetas hechizas en menor cantidad.
El poder del crimen organizado se hizo notar durante el 2008 en Guanajuato.
Fue un año en que las autoridades fueron desafiada por grupos delictivos.
En cuanto a armas cortas, se aseguraron pistolas calibre 5.7 x 28 de las llamadas “mata policías” por su poder para traspasar chalecos antibalas, Glock con mira láser, así como revolvers de diferentes marcas y calibres.
Uno de los aseguramientos importantes ocurrió el 6 de marzo, cuando fueron detenidos cinco sicarios en Salvatierra.
En esa ocasión fueron aseguradas cuatro armas largas AK-47; dos armas largas AR-15; un arma larga Galil Norico calibre 7.62 camuflajeada con cargador abastecido; una pistola calibre .380 con seis cartuchos útiles y una .9 mm con tres cartuchos.
De acuerdo al artículo 83 de la Ley de Armas y Explosivos, la sanción prevista para quien la viole, es de entre tres meses de prisión y un día de multa, hasta 12 años y 200 días multa, dependiendo el armamento que la persona posea.
León en la mira
Otro de los aseguramientos ocurrió el 10 de septiembre en León, cuando policías preventivos fueron atacados por un comando en el bulevar Aeropuerto.
En esa ocasión se aseguraron cuatro armas cortas calibres 22, 38 y 9 milímetros, cuatro rifles R-15, un rifle AK-47 calibre 762, un mortero de 60 milímetros y 7 granadas.Se aseguraron además autos de lujos y uniformes policiales.
El enfrentamiento inició en León y terminó en Irapuato.
El 19 de septiembre se registró un segundo choque entre sicarios y policíasde León.
Se aseguraron nueve fusiles AR-15, una granada de fragmentación y cinco chalecos antibalas color negro.
También se logró la detención de 11 presuntos sicarios.
El 6 de octubre en Salamanca la policía aseguró tres armas AK-47, conocidas como “cuerno de chivo”, un revólver calibre 38 especial y una pistola escuadra calibre 45.
El 12 de octubre, en una casa de seguridad en Villas de Irapuato fueron decomisadas al menos dos granadas de fragmentación y cuatro armas largas AK-47.
Las armas fueron puestas a disposición del Ministerio Público de la Federación y la Sedena.
¿Complicidad en el robo de armas?
La delincuencia ha robado a las corporaciones policiales del país casi 7 mil armas de fuego durante los ocho años recientes, lo que representa una cifra de 824 cada año, de acuerdo con un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
La cifra equivale también a un tercio de las 25 mil armas que el Ejército y las corporaciones federales decomisaron al crimen organizado en los primeros dos años de esta administración.
El informe de la Dirección General del Registro Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos, dependiente de la Sedena, refiere que cuando los delincuentes superan en número a los policías durante los enfrentamientos, los primeros les arrebatan su armamento, aunque en otras ocasiones el despojo ocurre en los asaltos.
En el documento se admite también que por descuido los uniformados dejan abandonadas sus armas de cargo en lugares públicos.
Según un cuadernillo entregado a los gobernadores en septiembre pasado, la Sedena autoriza a las corporaciones estatales aumentar su capacidad de fuego para enfrentar al hampa, para lo cual los estados cuentan con un presupuesto de 6 mil 900 millones de pesos.